Reloj checador biométrico: qué registra y qué no frente a la ley
Un reloj checador biométrico registra entradas y salidas en un equipo fijo. Conoce sus límites frente al registro electrónico de jornada.
Qué es un reloj checador biométrico
Un reloj checador biométrico es un equipo físico que se instala en la entrada del centro de trabajo. El trabajador se pone frente al dispositivo y marca su entrada o su salida con la cara, la huella o la palma. La tienda oficial describe estos equipos como terminales de control de asistencia con reconocimiento facial, huella y RFID.
La compra es única. No se trata de una suscripción mensual ni de un servicio en la nube. Pagas el equipo una vez y queda instalado en tu centro de trabajo.
Como el aparato no se mueve, no ofrece geolocalización. La tienda no la menciona porque el dispositivo está fijo en la entrada. Tampoco hay app móvil propia, WhatsApp ni Telegram para marcar: el registro ocurre sólo frente al equipo.
Qué registra y qué deja fuera
El equipo registra las marcaciones de entrada y salida. Eso es lo que la tienda oficial describe. No calcula horas extra por sí solo: para eso hace falta un software de nómina aparte que procese los datos del reloj.
La página de producto tampoco menciona un formato de exportación para la STPS. Es decir, el reloj genera marcaciones, pero no las entrega en el formato que la autoridad laboral pide.
El artículo 132 de la Ley Federal del Trabajo lista las obligaciones del patrón, entre ellas llevar el registro electrónico de la jornada. La fracción XXXIV de ese artículo precisa que el registro debe cubrir el inicio y el fin de la jornada de cada trabajador y entregarse a la autoridad cuando lo pida. Esa obligación es exigible desde el primero de enero de dos mil veintisiete.
Un reloj biométrico fijo puede alimentar ese registro, pero por sí mismo no lo completa. La diferencia está en el procesamiento posterior: convertir las marcaciones en un registro ordenado, con hora, zona horaria, ubicación y hash encadenado, y exportarlo en el formato que pide la STPS.
Precio del equipo y costo total
Los ejemplos publicados en la tienda oficial van de mil doscientos noventa y nueve pesos a tres mil seiscientos noventa y nueve pesos por equipo. Son precios de compra única, no suscripciones. El pago se hace una vez y el aparato queda en tu centro de trabajo.
Ese precio no incluye el software de nómina que procesa los datos. Tampoco incluye la integración con un sistema que exporte el registro en el formato que pide la STPS. El costo total depende de qué hagas después con las marcaciones.
Si tu única necesidad es que los trabajadores marquen su entrada y su salida en un equipo fijo, el reloj biométrico cubre esa parte. Si necesitas el registro electrónico completo que exige la ley, el equipo es sólo el primer paso.
Lo que la ley pide y el reloj no resuelve solo
El artículo 132 fracción XXXIV pide un registro electrónico del inicio y fin de la jornada de cada trabajador. El reloj biométrico captura esas marcaciones, pero no las organiza por trabajador ni las entrega a la autoridad. Eso lo hace el software que procesa los datos.
El artículo 784 establece que en juicio corresponde al patrón probar la jornada, los días de descanso y el pago cuando tiene los documentos. Un reloj que sólo guarda marcaciones sin procesarlas deja esa carga sin resolver. El patrón necesita un registro íntegro, con hash, que pueda presentarse.
El artículo 804 pide conservar los documentos de la relación laboral durante el plazo legal, incluido el último año y un año después de terminada la relación. Un reloj biométrico guarda marcaciones, pero no necesariamente las retiene con el orden y la integridad que la ley espera.
Cuándo conviene un reloj biométrico y cuándo no
El reloj biométrico conviene cuando todos los trabajadores laboran en un mismo centro de trabajo y pueden pasar frente al dispositivo al entrar y al salir. Es un equipo fijo, de compra única, que no depende de internet ni de una app.
No conviene cuando hay trabajadores en campo, en distintas sucursales o en home office. El dispositivo no se mueve y no tiene geolocalización. Tampoco conviene si necesitas calcular horas extra, prima dominical o descanso trabajado: el reloj sólo marca, no calcula.
La ley pide un registro electrónico de jornada con inicio y fin por trabajador. Si tu operación es fija y puedes procesar las marcaciones con un software aparte, el reloj biométrico es una pieza útil. Si necesitas el registro completo con exportación para la STPS, el reloj por sí solo no lo entrega.
Preguntas frecuentes
¿El reloj checador biométrico calcula horas extra?
No. La tienda oficial sólo describe el registro de marcaciones de entrada y salida. El cálculo de horas extra requiere un software de nómina aparte que procese los datos del reloj.
¿El reloj biométrico exporta el registro para la STPS?
La página de producto no menciona un formato de exportación para la STPS. El equipo genera marcaciones, pero no las entrega en el formato que pide la autoridad.
¿El reloj biométrico tiene geolocalización?
No. Es un equipo fijo instalado en la entrada del centro de trabajo. La tienda no ofrece geolocalización porque el dispositivo no se mueve.
¿Cuánto cuesta un reloj checador biométrico?
Los ejemplos publicados van de mil doscientos noventa y nueve pesos a tres mil seiscientos noventa y nueve pesos por equipo. Es compra única, no suscripción.
¿Desde cuándo es exigible el registro electrónico de jornada?
El artículo 132 fracción XXXIV pide el registro electrónico del inicio y fin de la jornada de cada trabajador. Es exigible desde el primero de enero de dos mil veintisiete.